26 de octubre de 2021

La carne de pollo enlatada es bien sabida para ser cancerígena, pero lo que muchos no saben es que la carne de pollo cruda también puede serlo

La carne de pollo enlatada es bien sabida para ser cancerígena, pero lo que muchos no saben es que la carne de pollo cruda también puede serlo.
Por ejemplo, un estudio realizado por el Centro de Investigación del Cáncer en el Instituto Karolinska (Stockholm)., encontró que la carne de pollo cruda contiene más hormonas y más factores cancerígenos que la carne cocinada. El estudio llevó a cabo análisis comparativos sobre las cantidades de cada tipo de contaminante presentes en las dos formas de comercializarla.
El resultado fue alarmante: “La carne cruda tenía casi seis veces más dioxinas y pesticidas orgánicos”, afirmó el doctor Leif Buskhe, director del Instituto Karolinska. Además, los investigadores descubrieron que la carne cruda tenía hasta diez veces más hormonas masculinas (androstano). que la cocinada. Estas sustancias químicas son conocidas por causar problemas reproductivos entre otros males.
De acuerdo con el doctor Buskhe: “Comer carne cruda puede incrementar nuestro riesgo de desarrollar cáncer”. Por este motivo recomienda no comer nunca ningún tipo de carne sin haberla previamente cocinado al menos durante 20 minutos a temperatura alta (120ºC). Incluso después de haber sido asado o hervido, siempre hay residuos químicos en ella debido a los productos químicos utilizados para limpiarla antes de sacrificarla y prepararla para venderla al consumidor final.
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